Doxología de los Misioneros Trinitarios

La doxología que recitamos con fe los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad dice así:

“Bendito sea Dios, el Padre Creador; Bendito sea Dios, el Hijo Redentor; Bendito sea Dios, el Espíritu Santificador; Bendita sea la Santa e Indivisa Trinidad, Ahora por los siglos de los siglos. Amén.”

Cruz de madera en La Estrella, Antioquia
DOXOLOGÍA TRINITARIA
¡Bendito sea Dios,
el Padre Creador!
¡Bendito sea Dios,
el Hijo Redentor!
¡Bendito sea Dios,
el Espiritu Santificador!
¡Bendita sea la Santa
e Indivisa Trinidad!
Ahora y por los siglos
de los siglos.
Amén.

¿Qué es la Doxología?

La doxología es una expresión de alabanza y adoración hacía Dios. En el contexto católico, se utiliza en la liturgia para glorificar a la Santísima Trinidad. Un ejemplo común es la Gran doxología, que es el himno del Gloria en la misa. También existen otras doxologías, como la que se encuentra al final del Padre nuestro:

“Porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén”.

La doxología es una forma de expresar nuestra fe y gratitud hacia Dios. 

 La palabra “doxología” proviene del griego “doxa”, que significa “opinión”, y “logos”, que significa “razonar”. La doxología también está relacionada con la identidad de la Iglesia. Como dijo el Papa Francisco, “no podemos construir una cultura del diálogo si no tenemos identidad”. La doxología nos conecta con nuestra esencia como comunidad de fe.

Doxología Trinitaria

Bendito sea dios, el padre creador; Bendito sea dios, el hijo redentor; Bendito sea dios, el espìritu santificador; Bendita sea la santa e indivisa trinidad,

Ahora por los siglos de los siglos

 Amen. 

Cada palabra de esta oración es un elemento que nos lleva más cerca del corazón de Dios. Permíteme desglosar su significado:

  1. El Padre Creador: Reconocemos a Dios como el origen de toda vida y belleza. Él nos creó a su imagen y semejanza, y en su amor infinito, nos llama a servirle y amar a nuestros hermanos y hermanas.

  2. El Hijo Redentor: Aquí honramos a Jesucristo, quien, a través de su sacrificio en la cruz, nos redimió y nos reconcilió con el Padre. Su amor nos impulsa a seguir sus pasos y a ser testigos de su misericordia en el mundo.

  3. El Espíritu Santificador: El Espíritu Santo nos guía, consuela y santifica. Es la fuerza divina que nos anima a vivir una vida conforme a la voluntad de Dios. En él encontramos fortaleza para nuestra misión.

  4. La Trinidad Divina: Esta línea resume todo el misterio trinitario. La Trinidad es un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. En esta unidad y diversidad, encontramos nuestra identidad como comunidad misionera.

En los jóvenes que discernen su vocación, vemos la obra del Espíritu Santo. En las comunidades que acogen la Palabra de Dios, reconocemos al Hijo Redentor. Y en la belleza de la creación que nos rodea, alabamos al Padre Creador.

Así, la doxología se convierte en nuestro himno de gratitud y entrega. Nos recuerda que somos parte de algo más grande, que nuestra misión trasciende fronteras y culturas. En Colombia, México o cualquier parte de Latinoamérica, proclamamos la gloria de la Trinidad, llevando esperanza y amor a quienes más lo necesitan.

Si vives en Sudámerica, el Caribe, México o Estados Unidos, quieres ser sacerdote o tienes interés en la vida religiosa escríbenos vocacionsa@trinitymissions.org o llámanos +57 323 448 8323 para conocer más sobre Misioneros Trinitarios


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